
*Luchar por nuestros sueños.
*Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
*Modificar nuestra propia existencia.
*Cambiar nuestro ser.
*Rebasar el límite de nuestras potencialidades.
El amor nos da la fuerza:
*Para respetar a los seres que amamos.
*Para sonreír a pesar de las adversidades.
*De la humildad para pedir perdón.
*La grandeza de la comprensión.
*La nobleza de perdonar.
El amor nos da el poder:
*Para manifestar nuestras emociones.
*Para alcanzar estrellas.
*Para convertir nuestros sueños en realidades.
*Entregar nuestra vida por un ideal.
El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible. El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como ser Excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.
Pregúntate: Si de verdad amas, ¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?
*El valor para luchar por tus hijos.
*Cuidar de tus padres.
*Hacer feliz a tu pareja.
*Conceder el perdón a tu enemigo.
*Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.
Pregúntate: ¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?
Pregúntate: ¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?
Pregúntate: ¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?
Pregúntate: ¿Tienes la fuerza del amor?























